Hace un momento he tenido que pelearme en la oficina con un servidor que tenía configurado el teclado belga. Yo he pensado: “bueno, cambiará la eñe, algún símbolo y poco más”, pero no había manera de que me aceptara la contraseña de root, así que me he puesto a buscar el mapa de teclado belga en Internet y, gracias a la Wikipedia, me he encontrado con esto:
Lo más raro es que, para los números, tienes que usar las mayúsculas Sí que son raritos estos belgas, ¿no?
A partir de botellas de Heineken y una botella marrón de cerveza local, unos monjes budistas de Tailandia han construido el templo Wat Pa Maha Chedi Kaew:
El Gobierno de Chile ha lanzado una divertida campaña para prevenir el consumo de marihuana por los jóvenes. Su eslogan es “Vuelve a ser inteligente” y se compone de 3 vídeos. El que más me ha gustado a mí es el de la libreta:
El caso es que llevo ya tiempo oyendo sobre el verdadero origen de la crisis actual, las famosas hipotecas subprime, pero no tenía ni idea de lo que eran.
Y hoy me envía Montse un correo con un enlace a un vídeo que me muestra un poco de luz en todo este asunto:
El señor Leopoldo Abadía explicando su teoría de las hipotecas americanas para ninjas:
Hace unos meses, y con la idea de sacarle todo el jugo a mi Aspire One, cambié de operadora móvil. Mi idea era encontrar una tarifa que me permitiera un uso “ocasional” de Internet vía móvil, por si salgo de viaje con mi “mini”. Debido a la oferta tan recortada (10 Mb por 1€/día) que me ofrecía Movistar, mi operadora de entonces, estuve barajando la posibilidad de hacer una portabilidad a Yoigo o a Simyo, que no limitan el tráfico diario (al menos no lo hacen de manera tan abusiva). Al final elegí Yoigo para, de paso, cambiar mi terminal, que lo tenía bastante quemado ya.
Ahora me encuentro con que llevo 2 semanas sin internet en casa (circunstancias burocráticas) y la conexión de Yoigo sólo llega a los 384 Kbps (3G o UMTS) y no me deja “enviar” ningún formulario de ninguna página web. Esto es, puedo leer el correo pero no puedo enviar correo y hay algunos servicios web en los que no puedo ni autenticarme
El caso es que, después de tanto follón, no tengo más que admitir mi fallo “de novatillo” por no haber revisado las velocidades de las conexiones a Internet móvil en España (Estudio de velocidad banda ancha móvil 3G). Entonces quizá me habría decantado por otra operadora.
Sólo me queda la esperanza de que Yoigo se ponga las pilas y actualice su velocidad de Internet. Hoy mismo me he enterado que han cambiado su módem Huawei E220 (el típico que cuelga) por un stick USB muy majo y han bajado el precio 10€. A ver si esto significa algo …