Una huida terrorífica »

… Corrimos hacia el coche para huir. Mi hermana entró por la puerta del piloto, se le da mejor que a mí la velocidad. La niña que iba delante de mí, que aparentaba unos diez años con el pelo castaño, largo y liso, saltó rápidamente al techo del coche, como para borrar algo que había [...]